El 15 de abril de 1933, el Teatro Bolívar abrió sus puertas en el Centro Histórico de Quito. Impulsado por los hermanos César y Carlos Mantilla Jácome, fue diseñado por la firma estadounidense Hoffman & Henon y construido bajo la dirección de Augusto Ridder. Con 2.400 butacas y una arquitectura de marcada influencia Art Déco, nació como un gran escenario para el cine y las artes escénicas.
Durante décadas, sus salas recibieron cine, ballet, música, teatro y grandes figuras internacionales, convirtiéndolo en uno de los centros culturales más importantes de la ciudad.
15 abr · 1933
Inauguración
2400
Butacas
5.800 m²
De superficie
1999
El fuego
El 8 de agosto de 1999, el Teatro Bolívar enfrentó uno de los momentos más difíciles de su historia. Un incendio originado en un local de la planta baja devastó gran parte del edificio y detuvo abruptamente una etapa de recuperación cultural que apenas comenzaba. Las llamas afectaron alrededor del 70 % de sus instalaciones.
Lo que durante décadas había sido escenario de encuentros, estrenos y espectáculos quedó profundamente herido. Sin embargo, el incendio no significó el final del Bolívar, sino el comienzo de una larga tarea de recuperación.
08 ago 1999
Fecha
70 %
Instalaciones afectadas
Incendio
Punto de quiebre
2002
Renacer de las cenizas
Después del incendio comenzó una tarea que trascendía la reconstrucción del edificio: recuperar un patrimonio cultural de Quito. La Fundación Teatro Bolívar asumió la búsqueda de recursos y la gestión de un proceso de restauración sostenido mediante alianzas y aportes nacionales e internacionales.
Restaurar el Bolívar también ha significado preservar su memoria. Algunas áreas conservan las huellas del incendio como testimonio de lo ocurrido y del valor de proteger este patrimonio.
2002
Nace la fundación
Sin fines de lucro
Institución
$10.000
De inversión
Hoy
El escenario sigue vivo
El Teatro Bolívar volvió a abrir sus puertas en 2016 y retomó su lugar dentro de la vida cultural de Quito. Hoy recibe conciertos, teatro, danza y nuevas producciones, mientras continúa recuperando y activando los distintos espacios que forman parte de su historia.
Más de nueve décadas después de su inauguración, el Bolívar sigue conectando patrimonio y creación contemporánea con nuevas generaciones de artistas y espectadores.